Perspectivas es el espacio de la RICI dedicado al debate de ideas y a la reflexión crítica. Reúne textos de autoría de los integrantes de la red sobre temas contemporáneos, análisis de coyuntura y discusiones relacionadas con el universo de la Comunicación Internacional.
Colonialidad discursiva, polarización afectiva y violencia simbólica en las intervenciones de Isabel Díaz Ayuso en México: apuntes para un análisis crítico de la comunicación política contemporánea
La sección Perspectivas propone un espacio de reflexión crítica sobre comunicación, política, cultura y sociedad desde diferentes enfoques académicos y analíticos. En este primer texto de la sección, Verónica Pereyra Carrillo analiza las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso durante su visita a México en 2026, abordando cómo los discursos políticos contemporáneos articulan polarización afectiva, revisionismo colonial y violencia simbólica en la construcción del debate público contemporáneo.
Verónica Pereyra Carrillo
“Llamo pedagogías de la crueldad a todos los actos y prácticas que enseñan, habitúan y programan a los sujetos a transmutar lo vivo y su vitalidad en cosas” (Segato, 2018, p. 13).
La visita de Isabel Díaz Ayuso a México en mayo de 2026 generó una intensa controversia política y mediática debido a una serie de declaraciones que articularon elementos de polarización ideológica, revisionismo reaccionario colonial y construcción discursiva del antagonismo.
En ese contexto, una de las manifestaciones más significativas de la controversia se produjo en torno a la denominada “Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés”, evento que condensó dimensiones políticas, culturales y religiosas en una puesta en escena atravesada por intensas disputas simbólicas en torno a la memoria colonial, la identidad latinoamericana y la legitimación contemporánea de narrativas conservadoras.
Expresiones como “del socialismo se sale” o la afirmación de que “México está a dos pasos de llegar al camino de Venezuela” constituyen operaciones discursivas orientadas a la producción de una emocionalidad política basada en el miedo, la amenaza y la división moral del espacio público.
Desde una perspectiva crítica latinoamericana, este tipo de discurso puede analizarse en relación con los procesos contemporáneos de crispación comunicacional. Además de la confrontación política, esta crispación supone la instalación permanente de una lógica afectiva de enemistad donde el adversario deja de ser un interlocutor democrático para convertirse en un peligro existencial. En este marco, la comunicación política abandona progresivamente la deliberación racional y se desplaza hacia formas de simplificación binaria sustentadas en consignas emocionales, hipérboles y narrativas de salvación.
Las declaraciones de Ayuso adquieren una dimensión particularmente significativa al ser pronunciadas en México, país atravesado históricamente por disputas en torno a la memoria colonial y la soberanía cultural. La reivindicación explícita y sesgada de la herencia hispánica, del “mestizaje” y de la evangelización reproduce matrices de colonialidad del poder que, como advierte Rita Segato, continúan operando en América Latina mediante jerarquías simbólicas que naturalizan relaciones históricas de dominación. En este sentido, la apelación a una supuesta “familia cultural” entre España y América Latina invisibiliza las violencias constitutivas del proceso colonial y reactualiza una narrativa paternalista de legitimación imperial.
Segato sostiene que las nuevas derechas producen pedagogías de la crueldad orientadas a desensibilizar socialmente frente a la desigualdad y la exclusión. La construcción de enemigos ideológicos —el socialismo, el feminismo, los movimientos populares o los gobiernos progresistas— funciona como mecanismo de cohesión afectiva para sectores conservadores. En el caso del discurso de Ayuso, el elogio de gobiernos ultraderechista como el de Milei en Argentina o la referencia reiterada a Venezuela como horizonte amenazante operan como dispositivos disciplinadores: se instala una retórica del colapso destinada a producir temor y rechazo hacia determinadas experiencias políticas latinoamericanas.
A su vez, los aportes de Rey Lennon permiten comprender cómo la violencia discursiva contemporánea no siempre adopta formas explícitamente agresivas aunque admite que “la exacerbación de la violencia discursiva en el plano simbólico porque lleva necesariamente a un comportamiento agresivo” (Rey Lennon, 2024). Esta violencia puede manifestarse mediante operaciones de simplificación extrema, deshumanización simbólica y saturación emocional. La repetición de consignas dicotómicas y el uso estratégico de la provocación mediática generan escenarios de alta intensidad afectiva donde el debate público se vuelve crecientemente hostil. En este contexto, la incitación al odio no necesariamente se expresa mediante llamados directos a la violencia física, sino a través de la legitimación de climas sociales de intolerancia, desprecio y estigmatización.
Diversos sectores interpretaron dichas declaraciones como una intervención de carácter injerencista y provocador, particularmente por la asociación explícita entre el gobierno mexicano y escenarios de deriva autoritaria o colapso democrático. La controversia resultante pone de manifiesto que la comunicación política transnacional se ha consolidado como un espacio estratégico de disputa simbólica, en el cual las nuevas derechas globales articulan repertorios discursivos convergentes sustentados en matrices anticomunistas, imaginarios de restauración imperial y dinámicas crecientes de polarización cultural y afectiva.
En conclusión, el discurso de Isabel Díaz Ayuso en México constituye un emergente particularmente revelador de las mutaciones contemporáneas de la comunicación política transnacional y de la reconfiguración de las derechas radicalizadas. Más allá de la controversia coyuntural, sus intervenciones ponen en evidencia la articulación creciente entre espectacularización mediática, revisionismo colonial, emocionalización extrema del debate público y construcción sistemática de antagonismos políticos irreconciliables.
Desde las perspectivas teóricas de Rita Segato y Rey Lennon, estas prácticas discursivas configuran formas de violencia simbólica que, además, contribuyen activamente a erosionar las condiciones culturales de la democracia mediante la naturalización de la hostilidad, la deshumanización del adversario y la legitimación afectiva del odio político. En este marco, la reivindicación acrítica de la evangelización colonial y la utilización estratégica de consignas polarizantes no operan como episodios aislados, sino como parte de una pedagogía política de la confrontación destinada a producir adhesiones identitarias intensas a partir del miedo, la exclusión y la crispación permanente del espacio público.
Referencias bibliográficas
Segato, R. L. (2018). Contra-pedagogías de la crueldad. Prometeo Libros.
Miquel, A. (2024, 9 de octubre). Federico Rey Lennon: “Exacerbar la violencia simbólica genera el riesgo de que se convierta en violencia física”. Politicar. Politicar https://politicar.com.ar/contenido/76/federico-rey-lennon-cuando-exacerbamos-la-violencia-en-el-plano-simbolico-correm
Verónica Pereyra Carrillo es Doctoranda en Comunicación (UCA)
Contacto: veronicapereyra@yahoo.com.ar
